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Granada destruye 5.500 empleos en el primer trimestre el año, que solo recoge parte del efecto del COVID-19

28/04/2020. Los datos publicados por la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2020 no reflejan la situación real que atraviesa el mercado de trabajo de la provincia, gravemente afectado por los efectos del COVID-19. Ni la evolución del número de parados (79.300, 4.500 menos que al cierre de 2019), ni la tasa de paro (19,08%, la más baja desde el año 2008), corresponden a una economía en crisis como la que ha dejado la paralización de la actividad tras la declaración del estado de alarma.

La secretaria general de la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), María Vera, apunta que resulta difícil valorar unos datos que no se corresponden con la realidad de seis semanas de confinamiento y de limitación de los movimientos de la población. “La EPA es una media trimestral, y el impacto del COVID-19 solo afectaría a la segunda mitad de marzo. Además, los afectados por los ERTEs se consideran ocupados a efectos estadísticos, así que se trata de unas cifras poco representativas”, apunta.

Con todo, hay un dato que, según el propio Instituto Nacional de Estadística (INE), sí puede relacionarse directamente con la irrupción del COVID-19: el descenso de la población activa. En Granada, la caída del paro no se ha producido por un aumento del empleo, sino por un descenso del 2,35% de la población activa. “La estadística refleja que en el primer trimestre del año se han destruido 5.500 puestos de trabajo, pasando de 342.000 a 336.500 ocupados. Es decir, que ha caído el paro, pero también el empleo. Y eso solo lo explica el descenso de la población activa y el aumento del número de inactivos”, indica Vera.

Al cierre del primer trimestre de 2020 Granada contaba con 415.800 personas en edad y disposición de trabajar, 10.000 menos que en el último trimestre de 2019. Esta caída, que en términos porcentuales supera a la experimentada en el territorio nacional (-0,7%), sí puede estar relacionada con los efectos económicos del COVID-19, ya que, tal y como indica el INE, “es probable que muchos trabajadores que hayan perdido su empleo se hayan clasificado como inactivos debido a que no han podido cumplir con las condiciones de búsqueda de trabajo que la definición de paro de la EPA determina para que sean considerados parados”. El número de inactivos en Granada, que se sitúa en 352.400, ha crecido un 3,37% (11.500 personas más).

“Esta última EPA, a pesar del descenso del paro, no es positiva para Granada. Y mucho nos tememos que los datos del próximo trimestre, así como la cifra de paro registrado, serán bastante peores. Por eso es necesario que se sigan tomando medidas extraordinarias que lleguen a la economía real y que sienten las bases de la reconstrucción económica una vez superemos la emergencia sanitaria”, indica la secretaria general de la CGE.

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